El comienzo
(Capitulo 1)
No podía dejar de pensarla, el solo
hecho de recordar sus lágrimas caer
cuando le dije que no podía seguir con ella, era mi propio castigo, recordar su
dolor, me dolía a mí. Pero no podía
seguir con ella, como continuar cuando ella no era para mí, cuando mis gustos no eran
los mismos que cuando la conocí.
Ahora todo había cambiado, lo había
conocido a él, quien diría que tomar un café cambiaría mi vida para siempre.
Recuerdo ese día como si pasara cada vez que mis ojos se cierran.
Tranquilamente tomaba un café, buscando un trabajo para la carrera que acababa
de terminar unos días antes. Por unos segundos separe mis ojos de aquella hoja
de empleos, y fue cuando por primera vez lo vi.
Piel ligeramente morena, cabello largo
hasta la nunca, cubría perfectamente su frente y era de un color chocolate
notoriamente pintado con un fondo negro, pero combinaba perfectamente con sus
ojos castaños, su estatura de 1.65 era perfecta para su cuerpo delgado pero
perfectamente detallado, era perfecto la persona que jamás había soñado, pero
si imaginado, ahora se materializaba.
Cuando menos cuenta me di, él ya
estaba entrando a la cafetería, se encontraba a unas ligeras 2 mesas de
distancia, pero no fueron lo suficientemente extensas para que el no notara que
no podía dejar de verlo, sol solo
realizo una pequeña sonrisa nerviosa, muy encantadora a decir verdad y no puede
ocultar el notorio bochorno que me causo.
No pude hacer otra cosa que salir
corriendo. Mientras caminaba analizando lo que había sucedido, recordé el haber
olvidado mi saco en la cafetería y dentro de él mi cartera, por lo que decidí
regresar y ver si de casualidad lo tenían ahí. Al preguntar, solo me
respondieron que no se percataron de su existencia, por lo que me di por vencido
en no recuperar ni el saco, ni mi cartera.
En la mañana siguiente, me preparaba
para salir a seguir con mi búsqueda de empleo pero aun no podía quitarme la
imagen de su sonrisa de la cabeza. Cuando escuche el timbre, salí de mi
habitación rápidamente para abrir. Me sorprendí al abrir la puerta no podía
creer quien estaba parado frente a ella.
-Hola buenos días, disculpa ayer que
saliste corriendo de la cafetería olvidaste tu saco, y decidí traértelo yo
mismo.
-Pero ¿cómo diste con mi casa?, ¿cómo
supiste que aquí vivo?
-Te recuerdo Jaziel, que estaba
también tu cartera en el saco, y en tu identificación venia la dirección. Bueno
aquí lo tienes, por cierto mi nombre es Brandon.
-Es cierto discúlpame lo olvide,
muchas gracias por devolvérmelos, de verdad te lo agradezco.
-De nada, no tienes por qué
agradecerme, bueno creo que es todo de
mi parte, hasta después.
-Espera Brandon, que te parecería que
te invite a comer en forma de agradecimiento por lo que has hecho por mí. No
acepto un “No” como respuesta.
-(Risa nerviosa) Está bien me agrada
la idea, que te parece si te veo mañana a las 3 de la tarde, en la cafetería.
-Me encanta la idea hasta mañana.
Sin darme cuenta, mi rostro dibujo una
enorme sonrisa, fusión de felicidad, alegría, nervios, y confusión. ¿Por qué lo
invite a salir? ¿Por qué no puedo dejar de pensar en su sonrisa?
Como responder esas preguntas, creo
que solo me queda esperar a la cita…
(Perdonen la tardanza no sabía que escribir)
Te ódrian cobrar por derechos de autor...
ResponderEliminarPero muy listo tu,cambiaste los nombres de los personajes y le diste vida en otro lugar.
xk derechos de autor D:?
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