domingo, 8 de abril de 2012

Creo que encontré el inicio


El comienzo
(Capitulo 1)
No podía dejar de pensarla, el solo hecho de recordar sus lágrimas  caer cuando le dije que no podía seguir con ella, era mi propio castigo, recordar su dolor, me dolía a  mí. Pero no podía seguir con ella, como continuar cuando  ella no era para mí, cuando mis gustos no eran los mismos que cuando la conocí.

Ahora todo había cambiado, lo había conocido a él, quien diría que tomar un café cambiaría mi vida para siempre. Recuerdo ese día como si pasara cada vez que mis ojos se cierran. Tranquilamente tomaba un café, buscando un trabajo para la carrera que acababa de terminar unos días antes. Por unos segundos separe mis ojos de aquella hoja de empleos, y fue cuando por primera vez lo vi.

Piel ligeramente morena, cabello largo hasta la nunca, cubría perfectamente su frente y era de un color chocolate notoriamente pintado con un fondo negro, pero combinaba perfectamente con sus ojos castaños, su estatura de 1.65 era perfecta para su cuerpo delgado pero perfectamente detallado, era perfecto la persona que jamás había soñado, pero si imaginado, ahora se materializaba.

Cuando menos cuenta me di, él ya estaba entrando a la cafetería, se encontraba a unas ligeras 2 mesas de distancia, pero no fueron lo suficientemente extensas para que el no notara que no podía dejar de verlo,  sol solo realizo una pequeña sonrisa nerviosa, muy encantadora a decir verdad y no puede ocultar el notorio bochorno que me causo.

No pude hacer otra cosa que salir corriendo. Mientras caminaba analizando lo que había sucedido, recordé el haber olvidado mi saco en la cafetería y dentro de él mi cartera, por lo que decidí regresar y ver si de casualidad lo tenían ahí. Al preguntar, solo me respondieron que no se percataron de su existencia, por lo que me di por vencido en no recuperar ni el saco, ni mi cartera.

En la mañana siguiente, me preparaba para salir a seguir con mi búsqueda de empleo pero aun no podía quitarme la imagen de su sonrisa de la cabeza. Cuando escuche el timbre, salí de mi habitación rápidamente para abrir. Me sorprendí al abrir la puerta no podía creer quien estaba parado frente a ella.

-Hola buenos días, disculpa ayer que saliste corriendo de la cafetería olvidaste tu saco, y decidí traértelo yo mismo.

-Pero ¿cómo diste con mi casa?, ¿cómo supiste que aquí vivo?

-Te recuerdo Jaziel, que estaba también tu cartera en el saco, y en tu identificación venia la dirección. Bueno aquí lo tienes, por cierto mi nombre es Brandon.

-Es cierto discúlpame lo olvide, muchas gracias por devolvérmelos, de verdad te lo agradezco.

-De nada, no tienes por qué agradecerme,  bueno creo que es todo de mi parte, hasta después.

-Espera Brandon, que te parecería que te invite a comer en forma de agradecimiento por lo que has hecho por mí. No acepto un “No” como respuesta.

-(Risa nerviosa) Está bien me agrada la idea, que te parece si te veo mañana a las 3 de la tarde, en la cafetería.

-Me encanta la idea hasta mañana.

Sin darme cuenta, mi rostro dibujo una enorme sonrisa, fusión de felicidad, alegría, nervios, y confusión. ¿Por qué lo invite a salir? ¿Por qué no puedo dejar de pensar en su sonrisa?
Como responder esas preguntas, creo que solo me queda esperar a la cita…








(Perdonen la tardanza no sabía que escribir)

jueves, 5 de abril de 2012

Final de la historia, aun no tiene comienzo.


Media vuelta me di hacia mi casa, él a la suya, al ir caminando decidí voltear a ver al amor de mi vida, y me percate de cómo un extraño lo aventaba a media calle. Cuando reaccione solo pude gritar, CUIDADO¡¡¡¡, pero fue demasiado tarde, un camión destruyo mi vida.

En el suelo yacía , el brillo de mis ojos, mi novio sin alma tirado a media calle. Solo pude llorar y correr hacia él, queriendo creer que solo fue un espejismo, que seguía con vida. El acercarme solo me sirvió para notar, que en verdad se me había ido, lo perdí, perdí al amor de mi vida.

ÚLTIMO CAPITULO
El desenlace

Seres queridos, amigos, familia, todos estábamos llorando de tristeza, de ver como en esa habitación se encontraba la alegría de muchos y el corazón roto de mi persona. Su amiga me abrazaba, yo  lloraba en su hombro, sin entender porque esto había pasado, como después de tantas experiencias a su lado, todo se esfumaba y escondía en un baúl lleno de soledad y tristeza.

Preguntaron… ¿Quería ser enterrado?...-Pude responder no, él quería que lo cremaran, y lo dispersaran en un hermoso bosque templado. Con lágrimas y  ojos hinchados en un rostro donde abundaba la tristeza, sus padres  me dieron las gracias. No supe responder, solo agache la mirada, y lágrimas recorrieron mis mejillas.

Paso la misa, se esfumo en la cremación, y ahora solo quedaba dispersar sus cenizas. Sus padres con el dolor que mostraba, nos dieron la ceniza a nosotros, sus amigos  y yo, nos dijeron…-Sabemos que nuestro hijo, desearía que ustedes los esparcieran, pese a que era nuestra adoración, él los amaba a ustedes, y creo que al menos eso les corresponde, los acompañaremos, pero ustedes lo esparcirán.

Al siguiente día muy temprano, pasaron por cada uno de nosotros, viajamos a un pueblo limpio, fresco, y muy bello, gracias a su hermoso bosque templado. Pero triste al recordar lo que para el significaban esos lugares.

Llegamos, dijo su papá, en este lugar será, bajamos y se apreciaba la delicadeza de la zona, un bosque muy lindo, donde sé que él podría descansar en paz. Nos adentramos en el bosque, y encontramos un lindo sendero a la mitad del mismo. –Aquí, aquí es perfecto, una amiga menciono, una pequeña sonrisa, triste salió, para rectificarle que sí, era un lugar perfecto.

Comenzamos, sus cenizas se dispersaron por todo el sendero,  lagrimas empezaron a brotar de mis ojos, no me percate si de los demás también, cuando me di vuelta ellos ya caminaban de regreso, comenzaba a hacer lo mismo, y una tierna y cálida voz me detuvo, solo escuche un “Gracias”, cuando voltee a ver quién era, sentí como si me abrazara el amor de mi vida, mi novio, y claramente al oído escuche “TE AMO”. Unas lágrimas brotaron, pero entendí que todo estaría bien y respondí... Yo te amo más y siempre lo are.

Di media vuelta sonreí y camine de regreso a la camioneta. Cuando viajábamos de regreso a Guadalajara, sentí como esa tristeza que mi corazón tenia se desvanecía y se llenaba de alegría, por los hermosos recuerdos de cada instante y momentos que viví a su lado, jamás lo olvidaría y eso era seguro, lo amo también eso es seguro, y ahora es momento de cumplir las metas, que él y yo teníamos en mente.

Ahora solo a seguir adelante…..-Papi, ¿A qué hora es la misa de mi papá?, -En hora y media hijo, pero ponte algo cómodo que después iremos a visitar el bosque que amaba tu papá, y donde ahora descansa. –Si papi, pronto estaré listo…..FIN